LA VIEJA
Esta
chacarera es trunca
alma y vida de Santiago
vieja como los coyuyos
que cantan allá en mi pago.
Sangre de
salitre y canto
que corre por los senderos
polvadera, vid y farra
febril del salavinero.
Yo la
traigo de mi pago
donde el monte besa el cielo
hecha canto en mi guitarra
y la del sonco en el recuerdo.
Todos la
llaman la vieja
y algunos me la han copiado
pero esta es la verdadera
que canta todo Santiago.
Achalay mi
chacarera
sonco i' bulla en mi recuerdo
y rescoldo de las coplas
que cantaban mis abuelos.
Apenita se
la escucha
la sangre me cosquillea
y hasta me salen de adentro
las penas y mudancean.
Compañera
de mis noches
llamita de mis adentros
pa' alumbrar a mis paisanos
humildes pero contentos.
LA CAUTIVA
Reclina niña tu
frente sobre mí
que aquí reina un fresco ambiente
y en las cuchillas se siente
un perfume de alelí.
Reclina bella cautiva
amorosa y sensitiva
en brazos de Alborerí
quien te ama con ansia ardiente
reclina niña tu frente sobre mí.
Si tus ojos son ardiente
resplandor
tus pupilas transparentes
como el agua de la fuente
de purísimo color.
Quien al verte no te mira
y por tí niña suspira
y a tí sola quiere amar
y cautivo uno se siente
si tus ojos son ardiente resplandor.
Qué más quieres mi
cristiana para tí
si tu frente se engalana
con la pluma soberana
del cacique Alborerí.
Tendrás joyas y tesoros
tendrás perlas y collares
que en la guerra conseguí
entre sangre castellana
qué más quieres mi cristiana para tí.
Al ardiente mediodía
cuando vierta su armonía el tuyú
estaremos garza mía
en la fresca sombra umbría
bajo un verde guamiyú.
Tú en la hamaca recostada
y en mi pecho reclinada
y junto a mi frente tú
al ardiente mediodía
cuando vierta su armonía el tuyú.
Las cristianas hechiceras
del Aduar
van gimiendo plañideras
su infortunio y su pesar.
Ya el cacique no las mira
y por tí niña suspira
y a tí sola quiere amar
y aunque giman plañideras
las cristianas hechiceras del Aduar.
CHACARERA
DEL ALMA
Hablando con mi esqueleto
le pregunté por el alma
me contestó tristemente
con estas tristes
palabras
que hemos muerto en
otra tierra
ella vive siempre en
Salta.
Y decidí
por mi cuenta
salir en busca del alma
por caminos de
Angastaco
por Campo Santo de
zamba
por antigales de Cachi
por toda laides de esa
Salta.
Busqué en
todas mis montañas
detrás de los minerales
en los vientres de los
pumas
en el crespín y en los
sauces
en las humitas pulsadas
y en los bigotes del
bagre.
Y ya
la encontré en la noche
adentro de una
guitarra
y comenzó a darme
vida
con esa magia de
Salta
y renací en cuerpo y
alma
mientras cantaba una
zamba.
Hablando
con mi esqueleto
le pregunte por el alma
si es el alma lo que
busca
ya sabe donde
encontrarla
porque el alma solo
vive
en la hermosísima
Salta.
El cuerpo
al quedarse solo
la misma tierra lo
hermana
allá el alma se le
escapa
se vuelve a su eterna
casa
y para seguir viviendo
el alma se vuelve a
Salta.
Como le
estaba contando
me reencontré con el
alma
después de los años
lejos
de mi provincia baguala
y aquí estoy con mi
esqueleto
meta vino y empanada.